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Colesterol

Linchado sin pruebas

Como veremos, los AGE resultan claves en el mecanismo regulador del colesterol. Este trmino tambin ha sufrido un tratamiento poco sensato, considerndoselo sinnimo de enfermedad. Por ello conviene detenernos un momento para conocer cul es su funcin y qu mecanismos orgnicos rigen su equilibrio. Solo as podremos transitar con soltura el camino de la armona corporal, evitando mitos y dogmas que contravienen la lgica funcional de nuestro organismo.

El colesterol (un alcohol con un ncleo esteroide), es un componente elemental de todas las clulas de nuestro cuerpo y esta presente en la mayora de los seres vivientes del planeta (bacterias, vegetales, peces y mamferos). Contrariamente a las afirmaciones tradicionales, los aceites vegetales contienen algo de colesterol: es el llamado colesterol ligado, no detectado por los mtodos usuales de anlisis qumicos. Por esto puede afirmarse que hay colesterol prcticamente en todos los alimentos, sean de origen animal o vegetal.

El colesterol forma la estructura de rganos importantes del cuerpo. La mitad de las glndulas suprarrenales (sin contar el agua) estn compuestas por colesterol. En el cerebro constituye entre un 10 y un 20% de su masa total, y en el corazn alcanza el 10%, mismo valor que en los pulmones. Incluso la leche materna tiene el doble contenido de colesterol que la leche vacuna. Es evidente que el organismo no puede poner en peligro su propia estructura y por tanto el colesterol no debe ser tan nocivo. Pero veamos que tareas desempeña el colesterol en el funcionamiento corporal:

• Estabiliza y protege las membranas celulares
• Resguarda la estructura del sistema nervioso
• Es precursor de los cidos biliares, necesarios para el metabolismo de las grasas alimentarias (¡¡¡y para regular el exceso de colesterol orgnico!!!)
• Es componente bsico de las hormonas sexuales (estrgenos)
• Provee la sustancia inicial para las hormonas del estrs, sintetizadas en las suprarrenales
• Protege la piel y evita su deshidratacin
• Interviene en la formacin de la vitamina D, que se sintetiza en la piel
• Apoya el sistema inmunolgico
• Protege a los diabticos de daños renales
• Confiere elasticidad a los glbulos rojos
• Es esencial en el desarrollo cerebral del recin nacido
• Impide malformaciones en el embrin

Probablemente no haya ningn mineral o vitamina, al cual correspondan tareas ms trascendentales y variadas que al colesterol. Dada su importancia, nuestro organismo no confa en el aporte nutricional y lo produce internamente a travs del hgado y el intestino delgado. Desde all pasa a la sangre, donde se combina con protenas de transporte y se distribuye en todo el organismo. Solo un 5% del colesterol corporal circula por la sangre; el resto realiza sus tareas vitales en las clulas, que incluso tambin pueden producirlo por s mismas para suplir las necesidades de sus membranas. Dado que los AGE hacen ms flexibles a las membranas celulares y las grasas saturadas las hacen ms rgidas, el colesterol sirve para compensar estas variaciones a fin de mantener el equilibrio necesario para la buena funcin celular.

EL COLESTEROL Y LA ALIMENTACION

Segn la necesidad y el aporte nutricional, el cuerpo regula la cantidad de colesterol a producir. Una persona sana puede producir diariamente hasta un gramo y medio. De acuerdo a la dieta seguida, podemos ingerir con los alimentos hasta un gramo diario, absorbiendo el intestino delgado entre un 30 y un 60%. A mayor aporte nutricional, menor produccin corporal; por este mecanismo de autorregulacin, el cuerpo mantiene el nivel en sangre necesario, independientemente del aporte nutricional.

Ya en 1978 el profesor Hans Glatzel del Instituto Max Planck para la Alimentacin (Alemania), afirmaba: “el organismo trata de mantener un nivel individual de colesterol y es capaz de compensar en gran parte el efecto de una dieta para reducir o aumentar el colesterol. Llama la atencin que al pasar de una dieta rica en grasas a una pobre, el nivel de colesterol primero baja en forma abrupta, luego sube lentamente durante semanas y meses, para finalmente ajustarse a valores similares al inicial”.

Muchos estudios demuestran la inexistencia de un vnculo entre colesterol alimenticio y sanguneo. Es el caso de investigaciones de la Universidad de Colorado (EEUU) sobre personas que coman casi dos docenas de huevos al da y tenan el colesterol por debajo de 200. Veremos luego la importancia que tiene la forma en que se producen y consumen los huevos, en relacin con el colesterol. Otros estudios sobre consumo de grasa de buey (saturada y plena de colesterol) no advirtieron influencia en los niveles sanguneos de colesterol e incluso notaron reducciones tras su ingesta. Un trabajo del Ministerio de Investigacin y Tecnologa (Alemania) lleg a la misma conclusin: no hay relacin entre el colesterol alimentario y el sanguneo.

Otro aspecto importante es la variabilidad del ndice de colesterol en sangre. En otoño aumenta un 20% y luego baja en invierno. Tambin hay variaciones en funcin a la edad (aumenta con los años), el apetito, el estrs, el sexo, la actividad fsica, la hora del da, el tipo de clima, el equilibrio hormonal y las condiciones de salud. Todo esto nos lleva a concluir que tiene poco sentido hablar de un valor de referencia. Cada individuo tiene su nivel individual, propio de su contexto, y es el valor que el organismo tiende a regular y mantener, segn las leyes de la homeostasis (equilibrio) corporal.

UN INOCENTE LINCHADO SIN PRUEBAS

El profesor Hans Holtmeier afirm ante la Oficina Federal de Salud (Alemania): “El lmite de 200 mg de colesterol srico postulado para las personal adultas, no est cientficamente fundado. Es normal que una mujer de 55 años presente un valor de 260 mg. Creo que las personas sanas no deberan prestarle atencin a valores inferiores a 300 mg. Exmenes realizados en distintas empresas alemanas sobre empleados sanos, mostraron un nivel promedio de 250 mg, con fuertes desviaciones y con claros incrementos en funcin al aumento de la edad.

Por el contrario, nadie toma en cuenta lo que sucede en personas con bajos valores de colesterol. Estudios mdicos demuestran que dichos niveles, supuestamente saludables, van acompañados de mayor incidencia de cncer, discapacidades mentales, padecimientos hepticos, anemia y sida. O sea que se ven afectados aquellos rganos con alto requerimiento de colesterol. Investigaciones en diversos hospitales muestran que en pacientes con valores por debajo de 150 mg, fallecen dos de cada tres, mientras que pacientes con valores elevados mostraban altas tasas de recuperacin. Estudios en geritricos franceses arribaron a conclusiones similares: viven ms los ancianos con altos valores de colesterol sanguneo.

Tanto estos estudios, como aquellos condenatorios del colesterol elevado, son meras correlaciones estadsticas. Hasta el momento nadie est en condiciones de afirmar si el nivel de colesterol es causa o consecuencia de enfermedades. Descartadas las promocionadas investigaciones sobre animales -por la sencilla razn que no reaccionan a la ingesta de colesterol como los seres humanos- ningn estudio sobre personas logr demostrar que un colesterol srico elevado fuese causa de arteriosclerosis o infarto de miocardio. Ancel Keys, el inventor de la teora grasas-arteriosclerosis-infarto, reconoci posteriormente que “no se encontraron relaciones significativas entre la alimentacin y el valor de colesterol en sangre, por un lado, y la aparicin de enfermedades coronarias, por otro”. Incluso el profesor Hans Kaunitz sostiene la hiptesis que un valor alto de colesterol sanguneo sea un mecanismo protector contra el infarto de miocardio y por ello sea previsoramente elevado por el organismo.

EL MANEJO DE LAS MEDIAS VERDADES

Las argumentaciones mdicas se basan en literatura cientfica, que mucho dista de ser evidencia objetiva. El cientfico sueco Uffe Ravnskov demostr en 1992 a travs del “Science Citation Index” (un sistema computarizado que lleva estadstica de la frecuencia con que un investigador es citado por sus colegas en publicaciones cientficas), que los estudios demonizadores del colesterol se citaban 6 veces ms que aquellos con una posicin crtica. Estos ltimos coincidan en que una reduccin del colesterol srico apenas influa sobre el nmero de infartos y no afectaba en absoluto la esperanza de vida.

Otra trampa de los estudios, est en la tcnica de la “media verdad”. Por ejemplo, en el famoso estudio de Karelia del Norte (Finlandia), tras una fuerte campaña anti-colesterol se mostraron menos muertes por infarto de miocardio. Pero nunca se dijo que en el distrito testigo de Kuopio, donde la poblacin sigui con sus hbitos normales y con valores estables de colesterol, el nmero de muertes por problemas cardiovasculares baj an ms que en Karelia del Norte. Otra “media verdad” se difundi en el estudio Helsinski (Finlandia), donde se teste a 4000 personas con medicacin anti-colesterol. En ese grupo, 6 murieron de infarto de miocardio, mientras que en el grupo testigo sin medicacin fallecieron por esa causa 8 pacientes. La conclusin del estudio muestra la reduccin de mortandad por infarto. Sin embargo estas investigaciones no consideran la mortandad total (sin discriminar la causa), generalmente mayor en el grupo de estudio que en el testigo.

Tampoco se difunde lo que sucede con las personas que consumen frmacos reductores de lpidos. En las experiencias a gran escala se advierte mayor mortandad global por otras enfermedades, como cncer o inflamacin de pncreas. Animales sometidos a medicacin anti-colesterol desarrollaron tumores hepticos. Los prospectos de estos medicamentos advierten sobre riesgo de migrañas, mareos, trastornos alimentarios, impotencia, clculos biliares e insuficiencia renal.

Los reductores de colesterol tienen evidente incidencia sobre la psiquis y el manejo del estrs. Valores bajos de colesterol deprimen y generan agresin, incrementando la tasa de suicidios. Investigaciones sobre mujeres frtiles con bajo consumo de grasas, presentaban irritacin, abatimiento y retraccin. Experimentos sobre animales muestran que bajos valores de colesterol sanguneo, disminuyen el nivel cerebral de serotonina. Este neurotransmisor nos brinda equilibrio y su deficiencia nos torna depresivos y agresivos.

Un seguimiento de 5 años sobre 1.222 ejecutivos con riesgo cardaco (publicado en el Journal of American Medical Association), corrobora estas conclusiones. Un grupo del estudio recibi medicacin para el colesterol y la hipertensin, mientras que el otro no tomaba medicacin. Luego de los 5 años, el grupo medicado haba reducido 46% la mortalidad por enfermedad coronaria; pero la mortalidad general (sin tomar en cuenta la causa) era 45% mayor en los medicados.

Como dice el ingeniero alemn Udo Pollmer en su libro “Buen Provecho”: “lo grave de esta situacin es que, mientras se tome consciencia de la realidad por parte de mdicos y pacientes, millones de personas ofrendarn sangre para anlisis sin sentido, los laboratorios reportarn grandes beneficios con los costosos anlisis HDL/LDL, las empresas farmacuticas tendrn abultadas utilidades, la industria de la margarina no le ir en zaga, los sistemas de salud (que directa o indirectamente financiamos entre todos) dilapidarn fortunas y el indefenso ciudadano estar condicionado a campañas que generan miedo y menos alegra de vivir”.

La revista mdica Deutsches Arzteblatt (Alemania) muestra que hay sectores cientficos crticos, al concluir: “Vemos con preocupacin la creciente prescripcin de reductores de lpidos. Sin lugar a dudas es la consecuencia de recomendaciones teraputicas exageradas y no diferenciadas. Hasta la fecha no se ha probado en forma concluyente el beneficio de una reduccin del colesterol. Ni con una dieta reductora del colesterol ni con reductores de lpidos se ha podido alcanzar una disminucin de la mortalidad”.

¿HAY COLESTEROL BUENO O MALO?

Unas lneas para aclarar ideas respecto a la simplificacin sobre formas positivas o negativas de colesterol. Ante todo es importante saber que el hgado fabrica estructuras proteicas (lipoprotenas) para recubrir y transportar molculas de triglicridos y colesterol, hacia y desde las clulas. Cuando la grasa alimentaria se metaboliza en los intestinos, es transportada hacia el hgado a travs de lipoprotenas de alta densidad (HDL, llamado tambin “colesterol bueno”), a fin de ser redistribuida por este rgano segn las necesidades del cuerpo. Dicha distribucin hacia las clulas se hace a travs de lipoprotenas de baja densidad (LDL, llamado “colesterol malo”); para las cuales todas las membranas celulares tienen apropiados receptores. Cuando las clulas ven satisfechas sus necesidades de lpidos, cierran dichos receptores y los lpidos continan circulando en la sangre hasta que las clulas adiposas los capturan para almacenarlos como reserva o bien vuelven al hgado a travs de lipoprotenas de alta densidad (HDL).

Como puede verse, poco sentido tiene hablar de “bueno” o “malo”, ya que estamos hablando de imprescindibles medios de transportes del material graso. El problema lo genera en realidad nuestra alimentacin. Al ingerir mala calidad de grasas (especialmente industrializadas) o exceso de carbohidratos (sobre todo los refinados, de rpido paso a la sangre), elevamos el nivel de triglicridos y el colesterol circulante en la sangre. Esto colapsa el sistema de transporte hacia el hgado (HDL) y al quedar este abundante material circulante en forma de LDL, se genera la posibilidad de lesiones en las paredes arteriales (arteriosclerosis).

LA GENESIS DE LA ARTERIOSCLEROSIS

Pero la verdadera causa de las lesiones arteriales esta lejos de ser totalmente comprendida y como siempre sucede en el cuerpo, tienen que darse una suma de circunstancias concomitantes para que el problema haga crisis. En primer lugar debe haber un daño previo o un desorden inflamatorio en la pared arterial para que se forme el temido depsito (ateroma), en torno al cual se deposita el colesterol. El resto lo genera la sangre espesa (sucia, cargada de toxinas) y con tendencia a la coagulacin (agregacin plaquetaria). Es ms, hay quienes sostienen que la presencia de colesterol en los ateromas es un intento infructuoso de reparacin estructural.

Una hiptesis indica que la lesin inicial en la pared arterial estara causada por la enzima XO (xantino oxidasa) presente en la leche vacuna. Si bien la cuestin se desarrolla al hablar de la grasa lctea, digamos aqu que esta enzima debera ser normalmente neutralizada por los jugos gstricos. Pero este mecanismo corporal de proteccin fracasa “gracias” a la homogenizacin de la industria lctea, que le genera un recubrimiento graso que la defiende de los fluidos gstricos estomacales y le permite llegar indemne a la sangre, donde provoca el daño arterial.

En opinin del Dr. Jorge Esteves: “Las XO parecen ser el principal detonante de las lesiones en las paredes arteriales, donde luego se depositarn grasas como el colesterol y los triglicridos, plaquetas y minerales como el calcio, obstruyndose gradualmente la luz arterial y el paso de sangre y/o endurecindose las arterias, favorecindose tambin as la hipertensin arterial en personas predispuestas”.

Todo esto permite entender porqu la arteriosclerosis y las cardiopatas eran inexistentes en pueblos del mediterrneo europeo, con alto consumo de grasa, pero de noble calidad y poco procesamiento industrial (aceite de oliva, pescado de mar, algo de lcteo casero). En estos casos el colesterol est relativamente protegido de la oxidacin, cosa que no ocurre con grasas de baja calidad y nociva manipulacin. En cambio los orientales son el ejemplo opuesto: cuando abandonan su dieta saludable y adoptan hbitos y alimentos occidentales (“gracias” a la globalizacin), comienzan a padecer nuestros tpicos problemas cardiovasculares.

Otro elemento incriminado en esta suma de factores que conducen a los graves desrdenes cardiovasculares, es el aparentemente inofensivo almidn. Este carbohidrato (presente en las semillas como material de reserva para la germinacin) es uno de los nutrientes ms populares en la alimentacin humana, pero requiere varias condiciones para su correcta metabolizacin como dextrosa: hidratacin, coccin, buena masticacin (insalivacin) y correcta produccin enzimtica en el estmago (maltasa) y en el pncreas (amilasa). El moderno estilo de producir y consumir alimentos, se encarga de saltear muchos de estos procesos y eso provoca que el almidn sin degradar (grnulo micromtrico) atraviese la pared intestinal y llegue rpidamente al torrente sanguneo (persopcin). Siendo insoluble en sangre, puede generar gran cantidad de daños: endurecimiento heptico, clculos, coagulacin de la sangre, microembolias en arteriolas y capilares, depsitos arteriales, hemorroides, toxemia linftica y hasta podra estar involucrado con daños neuronales y demencia senil.

OXICOLESTEROL: EL VERDADERO VILLANO

A este panorama se suman estudios cientficos que comienzan a advertir sobre una forma de colesterol que generara el daño inicial en las arterias: el oxicolesterol, o colesterol oxidado. La oxidacin del colesterol es una buena pista y responde a dos grandes causas: una es el procesamiento industrial (que veremos a continuacin), otra es la natural abundancia de oxgeno en las arterias, combinada con carencias de las protectoras sustancias antioxidantes (tema que analizamos antes).

Un involuntario artilugio usado por los cientficos en las experimentaciones animales que buscaban demostrar la relacin entre colesterol elevado e infarto, ha puesto al descubierto un verdadero problema para la salud cardiovascular: el colesterol oxidado. Los experimentos no se realizaban con colesterol puro, sino oxidado. Esta pequeña diferencia es de fundamental importancia. Mientras el colesterol puro no consigue generar las tpicas lesiones arteriales, s lo consigue el colesterol expuesto al aire (oxgeno). En los experimentos se roca la comida de los animales con colesterol en un disolvente que luego se evapora, mtodo ideal para formar oxicolesterol. Este aporte dietario produce las alteraciones que llevan a la arteriosclerosis y al infarto de miocardio, tanto en animales como en humanos.

Hay suficiente evidencia que el oxicolesterol pasa inalterado a la sangre y as llega a todas las clulas del organismo, encontrndoselo luego en las arterias y el hgado. Estas molculas reactivas y peligrosas para el organismo, intentan ser capturadas por glbulos blancos (macrfagos) que las fagocitan y as se convierten en clulas “gordas”, que tienden a “pegarse” a las paredes arteriales. Para que esta adhesin se produzca, debe existir siempre una lesin o inflamacin que “frene” y aglutine dichas clulas.

El profesor Fred Kummerow de la Universidad de Illinois (EEUU) considera al oxicolesterol como una de las ideas ms importantes para comprender el desarrollo de la arteriosclerosis. ¿Por qu? La respuesta tiene que ver con la gran exposicin humana a este agente agresivo. Los modernos procesos industriales de los alimentos de consumo masivo generan oxicolesterol por doquier. Hoy en da las industrias hacen gran uso de huevo en polvo y leche en polvo. Ambos productos requieren tcnicas de deshidratacin y secado que implican el uso de cortinas (chorros) de aire (oxgeno).

El huevo y la leche deshidratados son ms sencillos de manipular y ms econmicos en la gestin industrial. En el caso de la leche, el deshidratado es un procedimiento que incluso utilizan las usinas lcteas para almacenar excedentes, reconvirtiendo el polvo en leche fluida cuando el mercado as lo demanda. Otros procesos como el rallado industrial del queso, tambin transforman el colesterol all presente en oxicolesterol, por simple contacto con el aire. Un gran nmero de productos industriales, como flanes en polvo, comidas para microondas, mayonesas, pastas, galletitas, golosinas, chocolates o cremas heladas, contienen huevo o leche en polvo. Los contenidos de oxicolesterol detectados en estos productos suelen estar por encima de los valores que causan lesiones arteriosclerticas en experimentos animales.

CUANDO FRACASA LA REGULACIN NATURAL

Por ltimo digamos que nuestro organismo tiene mecanismos eficientes para deshacerse del eventual colesterol excedente. Especficamente el hgado se encarga de eliminar estos sobrantes, a travs de la bilis que es transportada hacia los intestinos. Una funcin muy importante de la flora intestinal normal, es su capacidad para desdoblar y evacuar estos residuos biliares provenientes del hgado. Para que este proceso sea posible, es necesario el trabajo de ciertas bacterias intestinales que los “digieren” (desdoblan). Si esa poblacin de bacterias no existe o es muy reducida, el colesterol permanece inalterado; debido a ello, es rpidamente reabsorbido por la mucosa intestinal, retornando al flujo sanguneo. O sea que un desorden en la flora intestinal hace que reintroduzcamos en nuestra sangre aquel colesterol excedente que debera haber abandonado naturalmente el organismo.

Esto nos permite entender varias cosas: porqu hay vegetarianos con colesterol elevado, porqu son poco significativos los anlisis y porqu es relativo el efecto de las medicaciones para el colesterol. Mucha gente gasta tiempo, dinero y esfuerzo en el intil y obsesivo control del ndice de colesterol, en lugar de atender las mnimas necesidades de la flora, que, gratuita y naturalmente se ocupara de ello… si estuviese en equilibrio!!!

Extrado de “Grasas Saludables”