Ficha Tcnica

EDICION 2010 DE UN TEXTO DECANO

Apiterapia Hoy

La Apiterapia es la ciencia que se ocupa del mantenimiento y/o restablecimiento de la salud mediante el uso de los productos de la colmena. A nivel de crculos cientficos internacionales es reconocida como tal: Una ciencia. En Argentina an no estamos a ese nivel y padecemos el ttulo de “curanderos” quienes en la Apiterapia estamos.

La simple definicin de esta rama de la ciencia va ms all del concepto prctico de medicina diaria que manejan mdicos y pacientes; ya que el concepto de prevencin (en este caso mantenimiento de la salud) es manoseado hasta el cansancio pero nunca practicado. Es obvio que desde el punto de vista econmico del mdico, pensar que sus pacientes no se enfermen es perder clientela. El modelo prctico-econmico de consulta que han propuesto en la prctica las multinacionales es tan funcional que el promedio de tiempo por paciente en Argentina baja de los seis minutos. No entran en esta prctica diaria los consejos ms tiles que los frmacos; como una correcta dieta, una adecuada cantidad de actividad fsica, tiempo para esparcimiento, y aunque parezca risueño como limpiarse la nariz o la cola. No es tan risueño, dado que por ejemplo la mayor cantidad de sinusitis de la prctica diaria son por no saberse sonar la nariz. Las parasitosis vaginales en las niñas son por limpiarse mal la cola; y se podra seguir ms, pero no hace a la esencia de este texto.

Por otro lado (y a favor de los mdicos) est la actitud del paciente, que entrega su maltratado cuerpo y su agotada psiquis como si fuera un proceso del cual no es responsable, para que, desde afuera (el mdico) con su magia (los frmacos) le solucione hasta sus problemas econmicos. Estn fuera de cuestin cosas tales como los hbitos txicos, cigarrillo, caf, mate, alcohol y varios ms. Nadie quiere optar por una dieta que lo beneficie, se alega falta de tiempo para esparcimiento y actividad fsica. Slo se demanda que la ciencia (para eso es ciencia) le d una solucin mgica a su vida.

Ello, hasta la fecha y de mi conocimiento, no existe. Tanto la solucin como la creacin de los problemas pasan por cada individuo, ayudadas en muy pequeña medida por los factores externos. Si transamos en que hay factores externos inmodificables, con ms razn an debemos ser los autores de lo que s est en nuestras manos modificar. Si an as estamos en prdida, no malgastemos nuestro tiempo, esfuerzo e ilusiones en vanas esperanzas y dediqumonos a gozar de lo poco que le quedara a nuestras arruinadas vidas.

La Apiterapia se ocupa tambin de la parte esttica, teniendo una gran gama de productos cosmetolgicos. Ello no es tan importante desde el punto de la salud, pero si lo es desde la actitud diaria que tenemos todos los seres humanos hacia nuestro aspecto. Nuestra piel es nuestra primera carta de presentacin ante quien conocemos, y las pautas sociales actuales dan a esto un nivel principal. Equivocadamente la publicidad nos lleva por donde ellos quieren y debemos cumplir con el modelo pautado artificialmente. Quien no entra en l, no existe. Se discrimina a los obesos, a los calvos, a la gente de edad y muy sutilmente al enfermo que lo demuestra.

Para lograr estos fines se publicitan un sinfn de productos que en gran parte de los casos son absolutamente ineficaces. Ello por varias causas: La primera y evidente es porque ofrecen milagros (cosa vedada a la ciencia y a la industria). La segunda porque se espera vender en base a productos y/o elementos ya conocidos atribuyndoles virtudes que no poseen. Y la tercera (por hacerlo corto) es que en su formulacin no intervienen los ingredientes de la etiqueta o estos son ineficaces por la va usada para su administracin.

Estos sucesos tambin se dan con los productos “naturales”. No hay seguridad alguna de que quien procesa o elabora productos de la “onda verde” o de apiterapia no est pecando de fraudulento o de ignorante. ¿Cmo saberlo? Casi para esta pregunta no hay respuesta. Siempre nos equivocamos y aprendemos del error. Se puede minimizar este. En el caso de la Apiterapia, y salvo raras excepciones hay respuesta rpida a todos los productos. De no existir esta, sabremos que el producto no es genuino.

Es importante tener en cuenta que si bien la mayora de los productos usados en apiterapia tienen aplicaciones mltiples, stas son especficas; y el uso emprico fuera de ellas no asegura ms que un efecto placebo. O lo que nosotros queremos ver, an cuando el espejo de la realidad diga otra cosa.

En el futuro desarrollo de los temas se tendr en cuenta solamente aquello que ha sido demostrado a nivel cientfico y corroborado a nivel clnico. Sobre Apiterapia y los productos de la colmena existe suficiente investigacin como para llenar varios libros.

En este pequeño tramo transcurrido, ya se ha ledo varias veces la palabra salud; que nunca la podemos despegar del otro vocablo: Enfermedad. ¿Qu es salud? ¿Qu entendemos por enfermedad? Simplemente, esto es algo que no nos planteamos casi nunca. Creemos que si no tenemos sntomas de nada, estamos sanos. Y por contraposicin, si alguna dolencia nos afecta, estamos enfermos. Casi siempre creemos que salud es no estar enfermo. Si bien es cierto que las definiciones no son muy agradables al odo humano; hay veces que es necesario definir algo para que sea ms tangible, intentar conocerlo y por ende poder interactuar (transformar) ese algo. Hasta ahora mucha gente que pasa sus das intentando gloriosas definiciones de algo para pasar a la historia, no pudieron dar una definicin completa de salud. Ya no se puede hablar slo de ausencia de enfermedad.

Para la Organizacin Mundial de la Salud (OMS), “La salud es el completo estado de bienestar fsico, psquico y social, y no solamente la ausencia de enfermedad”. Bueno, la entidad madre mundial la defini as, quizs para no complicarse la vida con un tema que no era prctico. Pero, de acuerdo a esta definicin, por ejemplo una persona con inestabilidad laboral (o desocupado) ya es enferma. Quien est libre de problemas econmicos, sin sntomas y con dolor de cabeza de tanto gritar de alegra, tambin estara enfermo. Una persona con fro o con calor, o con una piedrita en su zapato, tambin sera un enfermo. Parece difcil el tema, pero an lo puede ser ms.

Deca Ivn Illich en su Nmesis Mdica “Toda enfermedad es una realidad creada socialmente. Su significado y la reaccin que evoca tienen una historia. El estudio de esa historia puede permitirnos entender el grado en el que somos prisioneros de la ideologa mdica en que fuimos formados”. O sea que; para hacerla corta, estamos o no enfermos (o sanos) de acuerdo al mdico que nos atiende y su formacin ideolgica. Si se lo piensa un quinto de segundo, esto es cierto.

Quizs lo ms completo que he encontrado y copiado sea til a fin de conocer ms sobre nosotros mismos. Insisto; no es perfecto pero es lo mejor que hall. Viene de un viejo curso de Salud Mental (quizs la disciplina que ms se aproxima al hombre) donde la filosofa y la sociologa, junto con la antropologa y el psicoanlisis eran ms mencionadas que cualquier frmaco.

“La salud es una cualidad positiva del vivir que se manifiesta como una capacidad bsica de desarrollo y perfeccionamiento psico-fisio-fsico, personal y con ello el desarrollo y perfeccionamiento de la sociedad en que vive (el individuo). Resulta de la permanente interaccin modificadora, entre el sistema gentico de la poblacin, el sistema ecolgico que ella integra y el sistema social que ella crea, sostiene y modifica”.

Respirar hondo y comenzar a desgranar esto que no es el alimento con el que nos haban acostumbrado. De entrada noms se la menciona como cualidad, o sea que es intangible. Por definicin no puede entonces haber vendedores de salud y nadie de afuera nos puede decir a simple vista de que estamos enfermos (o sanos). ¿O si?, vaya embrollo. Si a mi me duele la cabeza, para la medicina oficial estoy enfermo. Pero, al ser una cualidad puedo restarle importancia y cumplir con la segunda parte (el desarrollo y perfeccionamiento). Entonces, salvo que haya una gran prdida de masa enceflica o deba cambiar mis hbitos de vida; slo yo estoy capacitado para saber si estoy sano (por ahora).

Ahora bien, ¿cul es el ideal de sociedad que yo tengo que desarrollar y perfeccionar? ¿La que tenemos y aceptamos porque no podemos cambiar en un tris? O ¿la que deseamos pero es utpica? Aqu estamos todos enfermos. Si aceptamos nuestra actual sociedad y modo de vida, estamos completamente locos. Si no la aceptamos somos enfermos a plazo fijo que rumiamos nuestra decepcin y resentimiento durante las 24 horas del da.

La sociedad actual no permite un desarrollo y perfeccionamiento psico-fisio-fsico y personal (salvo raras excepciones). Si lo permitiera en forma masiva no durara la sociedad actual.

La segunda parte de la maldita definicin nos mete en algo dinmico: La salud no est quieta; como no lo est ni la sociedad ni el medio ambiente. Lo nico quieto es el sistema gentico que cada uno trae desde la cuna; pero ste slo se va a hacer notar para mal. Nadie que se considere sano piensa que es por su gentica superior; y espero que esto no se vuelva a pensar como en el pasado.

Hasta aqu slo se puede inferir que no hay nadie sano; y el que as lo crea es candidato al manicomio. Pero, atencin, que si individualmente podemos optar por un desarrollo y perfeccionamiento (aquello que en 1790 Hanneman defini como “cumplir los ms altos fines de la existencia”) podemos considerar que estamos sanos; an cuando los ltimos prrafos le hayan aumentado el dolor de cabeza.

Generalmente vemos que se divide a la salud en pblica o privada. O hay salud o no hay; pero es una sola. Salud pblica es sinnimo de deficiencia, de bajos recursos y a veces de mala atencin; cuando salud pblica debera ser una frase que solo se refiera a las polticas de salud. Estas polticas no dependen del mdico, del farmacutico, del bioqumico, del odontlogo o del radilogo. Dependen de los status de poder, se llamen gobernantes, multinacionales o intereses de cualquier tipo, pero que nunca coinciden con los del interesado (la gente).

Piense usted que antes de que termine de leer este libro (si aguanta y lo hace rpido), 8 personas habrn muerto en accidentes de trnsito, ms de 20 se habrn contagiado de chagas, en Argentina, ms de 3000 niños habrn muerto en el mundo por causas evitables. Piense que con lo que se gasta en el mundo en armas en un minuto, habra para alimentar a la poblacin pobre (ms del 40% de 6000 millones) durante un año.

Existe -no es novedad- una psima distribucin de los recursos en salud (a nivel estatal) bsicamente -si prescindimos de las intenciones- porque no se sabe que es ni hay conciencia de salud. Se mide la morbimortalidad y se dan tasas. Los estresados, los subalimentados, los desocupados, no integran las tasas de salud ni los indicadores; pese a que son los enfermos del mañana. Eso s; como a tales se los cuida y se hace lo imposible para que permanezcan as.

Si los accidentes de trnsito son en su mayora por imprudencia y/o negligencia; y si en nuestro pas es normal la transgresin y el ser hijos del rigor; pregunto ¿los accidentes en ruta -la mayor cantidad- no disminuiran ostensiblemente si hubiera patrullas camineras? Esto lo vemos como norma en la televisin que nos muestra aquellos pases que admiramos y envidiamos, pero no imitamos, al menos en las cosas buenas. Si el chagas es perfectamente controlable a travs de su vector (la vinchuca); ¿por qu no se implementan los planes de erradicacin que llevan varias dcadas dormidos en el cajn de algn burcrata?

Claro, si se hiciera lo correcto se saldra de una medicina asistencialista y mucha gente y empresas perderan lo que a travs de los años han ganado con el sudor y el sufrimiento de otros. Se permite el rebrote de la patologa. Se la espera cuando ya actu, no se la sale a buscar.

¿Dnde qued el protocolo de Alma Ata que Argentina firm en 1978 comprometindose a trabajar en atencin primaria? Slo lo pusieron en prctica algunas provincias aisladas y con muy buenos resultados.

Es obvio que entonces, si se pretende redondear el criterio de salud para la mayora de la poblacin (aqu ya dejamos de lado la individual) se debe realizar un trabajo conjunto. Aqu se vuelve al discurso; pero es inevitable: Por un lado polticas de salud desde el estado con eficiente administracin de recursos y adecuadas a la realidad; sobre todo de cada zona o regin en especial. Para ello hace falta que tengamos funcionarios capaces y no charlatanes e ignorantes declarados y asumidos como el ex ministro de salud, Araoz (recordar sus declaraciones con el sabotaje del propleos en 1992. No las reproduzco porque a m me da vergenza).

Por casualidad, ¿sabe algn funcionario que la respuesta en relacin a los fondos gastados tiene un techo en salud? O sea, si yo pongo dinero y ms dinero para arreglar mi casa, con cada aporte estar mejor. Si esto lo hago para capacitar a un atleta o para salud, llegar un momento que por ms que gaste no habr mejoras. Resumiendo: No sirve con aumentar los fondos (aunque no vendra mal); sino con usarlos correctamente.

Por otro lado -y retomando la globalizacin de la salud- tambin el estado debe proveer y/o asegurar las necesidades bsicas, tal como vivienda digna, trabajo, educacin, esparcimiento. Obvio que controlar y cuidar el medio ambiente. Si, esto tambin es responsabilidad compartida del estado y de cada uno. Hace varias dcadas los funcionarios ignoraron las advertencias del impacto ambiental de las grandes represas (Yaciret, Itayp, Apip, Salto Grande). Hoy, mucho antes de lo previsto ya hemos visto que gracias a ellas y en su camino baj el clera y luego el dengue ¿y mañana?

Luego del estado, a nivel institucional, siguen los medios de difusin. Si desde all se encarara la tarea de prevencin, el trabajo sera bastante fcil. Pero esto es mucho decir, ya que gran parte de los anunciantes son transnacionales del rubro de la salud (¿o enfermedad?) que hacen su mayor negocio en base a la ignorancia de la mayora. Pero si no trabajan a favor, al menos que no lo hagan en contra. La publicidad de medicamentos debera ser prohibida (o a lo mejor lo est, pero no se cumple). Deberan desaparecer todos los productos milagrosos para obesidad, calvicie, vrices, etc, etc. que no slo mienten a la gente ofreciendo milagros y lucrando con sus esperanzas, sino que tambin crean (o ayudan a crear) a los parias y discriminados por su aspecto o tamaño.

Ni hablar de la publicidad encubierta bajo forma de programas o entrevistas a mdicos “estrellas” que aconsejan como colocar el talco en la colita del beb. Hoy, 2004 ya hemos visto caer por su propia falacia a una de las “estrellas” mdicas de nuestra televisin, donde qued claro que solo primaba un inters econmico personal basado en el engaño al televidente. No hay -o no hubo- adivinacin en lo dicho en 2001, solo observar la realidad. Por norma, y sobre todo a nivel grfico (revistuelas de cuarta) nunca crea lo que lee en cuanto a la salud ni a los nuevos tratamientos ni descubrimientos; ni viejos remedios caseros ni dietas ni tratamientos alternativos. Solo se trata de rellenar un espacio o tener una publicidad encubierta. Cambiar de opinin cuando lea una nota que no lleve por mal camino al desprevenido lector.

Finalmente, en nuestra sociedad ideal donde el estado es eficiente y los medios colaboran con l y la poblacin, slo falta el aporte individual. La nocin y conciencia de salud de cada uno, el trabajo, el aporte diario para nuestra salud y la de las prximas generaciones son tan importantes como el estado y los medios de comunicacin.

Otra cuestin que no siempre se toma con seriedad son los mtodos diagnsticos. Se dice que la medicina avanz mucho porque ahora uno tiene el nombre y las cifras de lo que lo matar. Se avanz en diagnsticos mucho ms que en tratamientos; y a la vez -con esto- se perdi ms de vista al ser humano.

Existe un amplio porcentaje de la poblacin que se resiste a pasar por algn mtodo diagnstico. Parte porque no desean (o temen) que se les diga que tienen algo malo y parte porque descreen de ellos. Ahora bien, si consideramos al otro grupo; tanto los que si creen como el de los mdicos que los solicitamos y creemos ciegamente en ellos, debemos tener claro o saber al menos cual es su fiabilidad. Aqu debemos entrar en el rea de los nmeros y de la estadstica. Hay que partir de una base “normal”. Pero quin o qu determina cual cifra es o no normal para cada individuo. Esto es imposible. Entonces se recurre a la estadstica y a una curva gausiana que determina que del medio de los valores hallados con ms frecuencia, hacia los lados (en ms y en menos) un 95% son normales. Queda en cada extremo estadstico un 2,5%. Este 5% de gente que realiza un anlisis de colesterol, por ejemplo, puede quedar como enfermo sin serlo (falso positivo) o como sano sin estarlo (falso negativo). Es bueno aclarar que este error obedece al parmetro tomado como normal y no a error de los anlisis, del bioqumico o de los aparatos; pese a que tambin los hay pero no son el tema. Ya que por ejemplo, el 50% de los anlisis de laboratorio siguen otras curvas que no son gausianas, oblicuas, por ejemplo.

Con un anlisis realizado, el mdico y el paciente tienen un 5% de error de ser etiquetados mal. Si son dos los anlisis solicitados, encontramos que estadsticamente la posibilidad de que el paciente sea considerado normal es de un 90% (0.95 X 0.95= 0.9025). Con tres estudios solicitados, la posibilidad baja al 86% (0.95 X 0.95 X 0.95= 0.857).

Si el pedido de anlisis incluye seis determinaciones; hemograma y orina completa ya superan esta cifra, y falta glucemia, colesterolemia y eritrosedimentacin (sin pedir mucho); encontramos que ya el margen qued en 73.5%. O sea que en el ms sencillo pedido de anlisis, el paciente tiene ms de la cuarta parte de posibilidades de ser declarado enfermo sin serlo y viceversa. No pensemos en que cuando una cifra de laboratorio est mal, el reflejo del mdico (y lo que espera el paciente) son ms anlisis. Esto aumenta las posibilidades de error.

No se reniega de los mtodos de diagnstico; sino que se los ubica en su real lugar. Antiguamente el mdico de familia; ante un mal resultado daba una dieta, control riguroso de la forma de vida y repetir luego lo que haba salido mal. Esto era un sistema que minimizaba el error. Hoy casi no existe.

Una manera de evitar (o minimizar) el error estadstico, son los percentilos; que tienen una aproximacin ms verdica a la realidad, pero que en Argentina slo se los ve en pediatra. Tambin los estudios especficos para cada tema son ms determinantes; en principio por su especificidad (claro que casi siempre son ms caros o invasivos) y secundariamente porque al solicitarse como nicos vuelven a tener una fiabilidad del 95% estadstico.

Lo anterior debe ser algo que conozca el mdico en general y no slo el sanitarista o quien est en Atencin Primaria de la Salud. Tambin porque debemos respeto a nuestros compañeros de trabajo los bioqumicos; y sabemos que muchas veces se cambia de laboratorio para corroborar una cifra que no gusta y la estadstica hace quedar mal al bioqumico anterior. Claro que el nuevo (estadsticamente) tendr otro error y el siguiente y el siguiente y el siguiente...

En la universidad (cualquiera de ellas) aprendimos que slo debamos pedir un estudio ante la presuncin diagnstica; y no esperar que los anlisis nos dieran el diagnstico. Nos cansamos de escuchar aquello de que “el que no sabe lo que busca, no entiende lo que encuentra”.

La Asociacin Mdica Argentina (AMA) en su curso de Medicina Familiar y Atencin Primaria (Mdulo 1), da una serie de pautas que deberan ser tomadas en cuenta y que son:

Antes de solicitar un estudio se debe determinar groseramente la posibilidad de que la enfermedad est o no presente.

Cuando es muy difcil que exista una enfermedad, un resultado positivo ser generalmente un falso positivo.

Cuando es muy probable que exista una enfermedad, un resultado negativo es generalmente un falso negativo.

Para descartar una enfermedad es necesario un resultado negativo de la prueba con alta sensibilidad. Se debe tambin hacer uso de los valores predictivos negativos.

El confirmar una enfermedad requiere un resultado positivo de la prueba con alta especificidad (pocos falsos positivos). Se deben tambin usar los valores predictivos positivos.

Todo mdico debe preguntarse si el resultado del test a solicitar modifica su diagnstico, pronstico o tratamiento. Si no es as, no se debe solicitar la prueba.

Para minimizar el riesgo de los resultados falsos negativos, se debe limitar el uso de las pruebas de rastreo a las personas con factores de riesgo u otro dato que aumente las posibilidades de padecer la enfermedad.

Para las enfermedades desconocidas se debe limitar el rastreo o las pruebas a las siguientes situaciones:

La enfermedad es importante o no debe ser pasada por alto.

Existe tratamiento para la mencionada enfermedad.

La prueba a realizar tiene alta sensibilidad y especificidad.

Existen medios prcticos para separar los verdaderos positivos de los falsos positivos.

Cuando la evaluacin sugiera nuevas pruebas diagnsticas, hgase las siguientes preguntas:

¿Cul es la sensibilidad de la prueba en los individuos presintomticos u oligosintomticos?

¿Cul es la tasa de falsos positivos en enfermedades estrechamente relacionadas con la que sospechamos?

Resumiendo, si antes no tena claro de que se trataba la salud; ahora menos. O ya se enferm. Pero esta es la realidad y no una opinin. Entenderla y aceptarla forma parte del camino a la salud, entendiendo tambin que la salud es la resultante de cmo vivimos y no de tal o cual frmaco, ni siquiera de los apiterpicos.

Dr. Julio Csar Daz, setiembre de 2010 - www.apiterapiadrdiaz.com


SUMARIO DEL LIBRO

Apiterapia19
Productos de la colmena31
Control de calidad34
¿Por qu la Apiterapia?40
Apitoxina53
El veneno de abejas53
Para recordarlo62
Actualizacin70
Composicin del veneno de abejas73
Cera74
Composicin de la cera76
Jalea Real77
Composicin de la Jalea Real83
Miel85
Composicin de la miel93
Polen97
Composicin del Polen108
Propleos111
Propiedades del propleos120
Composicin qumica del propleos139
Experiencias clnicas144
Uso en odontologa y estomatologa146
Hipertensin arterial148
Parasitologa150
Bronconeumopatas152
Angiologa153
Ortopedia154
Alergologa e Inmunologa155
Gastroenterologa157
Otorrinolaringologa158
Mxilo-facial159
Medicina Interna159
Proctologa160
Gnito-Urinaria160
Dermatologa160
Geriatra162
Oftalmologa162
Endocrinologa163
Microbiologa163
Oncologa163
Preparados165
Propleos en veterinaria168
¿Por qu la salud?176
Para tener en cuenta187
Ahora s: Algo de Historia203
Apiterapia en Cuba211
La Apiterapia en Cuba212
Investigaciones Preclnicas218
Investigaciones Clnicas226
El proyecto de una apifarmacopea241
Apiterapia en Uruguay251
Apiterapia en Colombia265
Glosario270