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Sol

Atención a la exposición

El sol está en medio de uno de los períodos más largos y más tormentosos de los últimos 8.000 años, opinan investigadores que han hecho el seguimiento en los anillos de árboles de hace 11.400 años. De los últimos 8.000 años, el mayor número de manchas solares se ha dado en el período actual, según la especialista Paula Reimer directora del Centro para el Estudio del Clima y el Medio Ambiente en la Universidad de Belfast, Irlanda.

Las manchas solares son áreas de intensa energía magnética, erupciones de luz y gas electrificado. Mayor cantidad de manchas solares implica mayor actividad solar. En general todos los estudios indican que la actividad solar afecta el clima durante décadas o centurias, pero aún hay mucho que aprender sobre la conexión Tierra-Sol.

Los estudios ayudan a entender porqué cambió el clima en el pasado y nos indican que los cambios por ahora no parecen detenerse. El incremento actual en la actividad solar es uno de los mayores factores en los cambios climáticos y cambios permanentes de temperatura que estamos viviendo.

Debemos tener en cuenta que las tormentas solares son magnéticas y liberan una energía similar a millones de mega-watts que podrían generar energía eléctrica durante dos días al hemisferio Sur entero. Esta energía afecta severamente al clima y al comportamiento humano, generando violencia, agresión, depresión y descontrol de la gente.

Es peligroso tomar sol por el riesgo de quemaduras graves. Esto no está relacionado al agujero de la capa de ozono, sino que es más peligroso. Algunos síntomas: podemos sentirnos cansados, desganados, con taquicardia, dolores de cabeza, mareos, alta o baja presión, sueño, nauseas, fiebre, zumbido de oídos, irritación entre otros.

La ecuación puede resumirse así: manchas solares > explosiones solares > cambio en el campo magnético > cambios en los océanos y corrientes marinas > cambios extremos en el clima, el comportamiento y la salud.

Estamos frente a un evento de actividad solar de grandes proporciones. En lugares donde estamos en verano evitar tomar sol. De acuerdo a mis previsiones estamos frente a un evento que puede alcanzar proporciones mayúsculas similares a los de Noviembre de 2003. Imaginen algo parecido a un tsunami del sol. Se generarán cambios climáticos, posible desconexión de satélites, ciudades sin energía eléctrica, GPS con errores, computadores que no funcionan, comportamiento humano muy alterado: violencia, agresión, depresión y descontrol, entre otras cosas.

Tengamos en cuenta que el campo magnético de la Tierra se está debilitando hacia el punto cero (ver: www.thecamino.com.ar/Resonancia de Schuman.htm) y por lo tanto somos más vulnerables a la influencia geomagnética, especialmente explosiones solares, eyecciones de la masa coronal y erupciones de plasma. El campo magnético de la Tierra actúa como un protector de diferentes partículas del espacio. La mayor actividad de debilitamiento del campo magnético terrestre es generada por el sol.

Cuanto mayor es el número de explosiones solares más es la cantidad y el poder de las CME (eyecciones de la masa coronal). Son gigantescas burbujas de gas electrificado cargando 10 billones de toneladas de material solar que se dirigen directamente hacia la Tierra a una velocidad de 1000 a 1300 km/segundo, facilitando tanto en cantidad como en calidad los disturbios y el debilitamiento de nuestro campo magnético. El campo magnético de la Tierra funciona como un escudo protector contra las partículas que están en el espacio y que pueden afectarnos. Cada tantos miles de años el campo magnético de la Tierra cambia, se debilita, cambia de posición y se fortalece nuevamente. Este es un evento completamente natural, pero que nosotros no lo hemos vivido, por ello, no sabemos qué esperar.

Uno de los efectos del sol ya se tradujo a la realidad, esto es el clima y las temperaturas extremas alrededor de todo el globo terrestre. No hay más que cambios permanentes, tormentas intensas, tornados, inundaciones, sequías, incendios, terremotos, temperaturas muy altas y muy bajas, derretimientos de los hielos y hay de todo en la lista. Lo más preocupante es la salud humana en este proceso. Con esta falta de protección del campo magnético, todos los seres vivos estamos expuestos a una severa y enorme cantidad de radiación. Los seres humanos somos los que manifestamos esto de las formas más variadas y peligrosas, en forma de dis-asociación, confusión, pérdida de dirección, depresión, ansiedad y cambios de humor.

Lamentablemente no tenemos los suficientes estudios para determinar cual es el desenlace de esta situación. Si bien las instituciones científicas están haciendo estudios muy intensos, hay algo que podemos hacer ahora mismo: observemos a los animales y su comportamiento. Los animales no hay destruido sus sentidos naturales como lo hemos hecho los seres humanos. Sus sentidos están mucho más despiertos en relación a cambios súbitos. Tengamos presentes los cambios climáticos, de temperatura, terremotos y malestares severos en las personas, interrupción de satélites y aparatos electrónicos, entre algunas de las severas anomalías que se producirán

¿Qué hacer?

Si alguien siente o percibe un incremento en la luz del día o la luz se torna más brillante, o si sentimos una sensación de que el sol nos está quemando mucho (luz no visible, causada por la sensación de la piel quemando aún a través de la ropa y/o nubes) o que nos da nauseas, siga inmediatamente las siguientes medidas:

1) No mirar al sol, sí mirar al suelo o un papel blanco en el suelo. Las sombras pueden oscurecerse y el área alrededor del papel brillar. Luego empieza a desparecer el brillo y la sombra se intensifica. No esperen retornar a la normalidad enseguida, esto puede durar horas o días antes de volver a la luz solar normal. En este caso no es conveniente viajar ni de día ni al atardecer. Una protección efectiva para los ojos puede ser improvisada cortando un pedazo de plástico color oscuro y hacerle cortes con un cuchillo o cutter como si fueran pequeñas hendijas y mirar a través de ellas, protegiendo los ojos completamente con este material plástico. Esta forma se ha usado por mucho tiempo en el Ártico por el brillo del hielo. Cuiden su vista.

2) Busquen refugio debajo de cualquier material que rechace la radiación o la absorba. Esto puede ser una estructura de techo metálico, un garaje o cualquier edificio que este hecho con cemento y acero. Cuanto más material, tanto de metal como de concreto, entre la persona y el sol, mejor. Estén también atentos a cualquier radiación que se refleje por las ventanas o paredes que den al exterior de un edificio. Si están en un edificio, aléjense de paredes expuestas a la radiación solar, o sea colóquense en el medio del edificio/edificación; o, en/debajo de vehículos, o debajo de escaleras de casas que tengan esas áreas resguardadas. Cualquier material que absorba la radiación solar es bueno, por ejemplo en una biblioteca pública, los libros; una estación de subterráneos; etc. En el campo se pude utilizar cualquier material orgánico para taparse y producir una barrera de filtro solar.

3) Evitar aparatos eléctricos o sistemas electrónicos. Estemos conscientes que la mayoría de nuestra infraestructura puede tornarse peligrosa si el sol comienza a emitir ese brillo peligroso e intenso, y que otras partes del espectro de radiación también llegarán a la Tierra. Esto incluye electricidad estática y dinámica. Mientras las tormentas solares y las explosiones progresan, la electricidad que nos llega a través de la red puede sobrecargarse también, lo que obviamente representa peligro para la vida. Cualquier estructura de metal de superficie grande que no tenga descarga a tierra puede sobrecargarse y convertirse en un peligro. Por ejemplo: áreas de deportes, colegios, centros de compras o cualquier otro lugar que utilice grandes instalaciones eléctricas.

4) Áreas industriales pueden incendiarse por la reacción de la radiación solar o a través de descargas eléctricas. La infraestructura de diversos materiales puede tender a degradarse rápidamente, tal como el plástico, aislantes eléctricos, vinílicos, plásticos en botes/vehículos, cubiertas de autos y fibra de vidrio. Por continuas descargas eléctricas producidas por las permanentes explosiones solares puentes de infraestructura metálica y líneas de alta tensión también pueden constituir un peligro.

Estén atentos. Esto es diferente a lo conocido por nuestro sistema científico y ahora estamos inmersos en un período de radiación muy fuerte. Sean precavidos y sensibles.

Kristen Mariana Neiling - www.thecamino.com.ar


La Nasa anuncia el ciclo de actividad solar más intenso de los últimos cuatrocientos años

Llevado a su máximo extremo, las tormentas que este fenómeno producen podrían causar cortes eléctricos.

El pasado 10 de marzo la Nasa anunciaba que el mínimo solar ha llegado. Todas las manchas se han desvanecido y las llamaradas (que en ocasiones alcanzan varios millones de kilómetros de longitud) son inexistentes. El Sol está completamente calmado. Sin embargo, lo que se anunció entonces era exactamente el tipo de calma que precede a la tormenta. El 10 de octubre, en efecto, los investigadores se apresuraban a avisar sobre la mayor tormenta solar de los últimos cincuenta años, solo inferior a la que tuvo lugar en 1958.

Ahora, un par de meses después, lo que nadie imaginaba está a punto de suceder. El próximo ciclo solar, el número 24 (los ciclos solares duran once años) será, según los físicos David Hathaway y Robert Wilson, del centro de Vuelos Espaciales Marshall, de la Nasa, «el más intenso desde que se empezó a registrarlos hace por lo menos 400 años». Las conclusiones fueron presentadas hace unos días en la Unión Geofísica Americana, en San Francisco. Desde entonces, como un reguero de pólvora, la noticia ha empezado a extenderse. Muchos se refieren ya al fenómeno como el «Big one» de la actividad solar.

Golpes al campo terrestre

Esta inquietante predicción se basa en el estudio detallado de secuencias históricas de tormentas magnéticas solares. Según explica el propio Hathaway, «cuando una ráfaga de viento solar golpea el campo magnético de la Tierra, el impacto causa en él una sacudida. Si esta sacudida es lo suficientemente intensa, entonces la llamamos tormenta geomagnética. Llevadas a su extremo, estas tormentas causan cortes de energía eléctrica y hacen que las brújulas apunten en la dirección equivocada. Aunque también provocan auroras de gran belleza».

Los dos investigadores han estudiado los registros de la actividad geomagnética de almenos 150 años, y han encontrado informaciones muy útiles: «La intensidad de actividad solar del pasado nos permite saber lo que el Sol va a hacer en los próximos seis u ocho años», asegura Hathaway. «No sabemos por qué este método funciona, ya que las leyes físicas que lo hacen posible son un misterio. Pero funciona».

Según los análisis, el siguiente máximo de actividad solar tendrá su pico alrededor de 2010, con un número de manchas solares de 160 (con un margen de error de más/menos 25). La cantidad de manchas solares (algunas de las cuales tienen un diámetro dos veces mayor que la Tierra) está relacionado con la intensidad de la actividad del astro rey. Y la cantidad predicha convertirá al próximo ciclo de actividad del Sol en el mayor de cuantos se han registrado en la historia desde que Galileo empezara a hacerlo hace cuatro siglos.

Es pronto aún para predecir qué consecuencias tendrá el fenómeno en nuestras vidas. De lo que no cabe duda es que habrá que incrementar las medidas de seguridad en centrales eléctricas, satélites, aeropuertos, redes de telefonía y datos, ordenadores y en todos los sistemas que dependan o tengan alguna relación con la intensidad de los campos magnéticos.

Diario ABC (Madrid) - Sábado 23 de diciembre de 2006