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¿Eran vegetarianos los primeros humanos?

Un resumen de investigacin sobre la dieta y la evolucin de Toronto Vegetarian Association

Irnicamente, nuestra realizacin ms importante como especie quiz sea utilizar nuestro cerebro aumentado y nuestra tecnologa para recrear la dieta que comamos instintivamente hace un milln de años.

Imagine la selva primordial. Imagine muchos tipos de primates, incluso los antropoides (los chimpancs, los gorilas, y los primeros humanos) forrajeando frutas y hojas ricas en protenas, bajo el techo del bosque arbreo. Esta historia comienza hace ms de 55 millones de años pero ha representado la investigacin perpetua de la Dra. Katherine Milton, profesora de antropologa en la Universidad de California. Su bsqueda de las conexiones entre la dieta y la evolucin es compartida por David Popovich, un estudiante de doctorado en las ciencias de nutricin en la Universidad de Toronto, quien tambin ve una conexin entre la dieta y el desarrollo humano de la vista, la percepcin de profundidad, la memoria, el habla, la destreza y el comportamiento social.

Se nos ha dado la impresin de que nuestros antepasados lejanos estuvieron ms cerca de los carnvoros que de los animales herbvoros. La cantidad de carne en la dieta del homnido primitivo es un asunto de controversia y el punto de vista ms conservador implica evidencia de la inclusin de cantidades pequeñas de carne en la dieta ancestral por el forraje oportunista y la bsqueda de desperdicios. Dichos ancestros vivan mucho antes que cualquier predecesor del humano moderno. El reportaje reciente de The National Geographic Society sobre la vida del neanderthal en la Europa glacial, por ejemplo, cita una evidencia del canibalismo y la dependencia de cazar para conseguir alimentacin. Sin embargo, estos primos primates fueron relativamente recientes en la historia del homnido. Nuestros ancestros originales los preexistieron por eones, mucho antes de la ltima edad de hielo. Los primeros homnidos eran mucho ms parecidos a los chimpancs y los gorilas modernos.

La mayora de las personas pensamos que la vida del chimpanc transcurre bastante libre de preocupaciones. La Dra. Milton se sorprendi cuando observaba un grupo de chimpancs y se dio cuenta de que, en vez de sentarse entre las ramas para comer lo ms cercano, andaban de prisa buscando ciertos alimentos especficos, rechazando una abundancia de hojas apetitosas para seguir adelante. Cuando encontraban un espcimen satisfactorio, no se hartaban de comer. En cambio, parecan motivados a obtener una mezcla de frutas y hojas de una variedad de especies de plantas. En ese momento, la Dra. Milton decidi dedicar su carrera a estudiar cmo conseguan estos animales sus requisitos nutritivos.

Hoy en da, los chimpancs salvajes se enfrentan a muchos desafos para obtener suficiente variedad de materia vegetal; desafos semejantes debieron de haber enfrentado nuestros antepasados lejanos. En primer lugar, muchas plantas han desarrollado superficies exteriores que sirven para desalentar a herbvoros con hambre. Estas superficies contienen compuestos qumicos que tienen un sabor muy desagradable y a veces son letales.

Adems, el contenido fibroso de las plantas, lo que llamamos “fibra”, resiste la descomposicin por las enzimas digestivas de los mamferos. La ingestin excesiva de fibra es problemtica porque cuando la fibra no se digiere, no proporciona nada de energa para el organismo que la consume. La clave es hacer mejor la digestin de la fibra. En la Universidad de Toronto, David Popovich ha estado estudiando el contenido de micro-nutrientes en la vegetacin salvaje consumida por los gorilas. Ha descubierto que mucha de la energa y del valor nutritivo que los gorilas son capaces de derivar de tal dieta proviene de la fermentacin clica. Sus estudios con humanos demuestran que los humanos tambin pueden ser capaces de depender de la fermentacin clica.

Entonces, una dieta a base de cantidades suficientes de frutas, verduras, frutos – ni pasta ni glcidos – proporciona cantidades adecuadas de protena, vitamina B-12 y aminocidos (los elementos bsicos de la protena). Los gorilas y los chimpancs fcilmente digieren la celulosa, gracias a la presencia del ciliado Troglodytella en sus intestinos. Sin embargo, los chimpancs y los gorilas en cautividad empiezan a perder su Troglodytella cuando se alimentan con comida cocinada. Por tanto, es lgico llegar a la conclusin de que los humanos perdieron sus ciliados intestinales cuando empezaron a cocinar con fuego.

Otro problema con tal dieta es encontrar bastante tiempo para forrajear. Los primates no pueden concentrarse en slo unos cuantos recursos vegetales porque, aunque se pudiera digerir bien la fibra, muchos alimentos vegetales tienen bajos niveles de uno o ms de los nutrientes requeridos, como las vitaminas o los aminocidos. Las frutas tienen tendencia a ser ricas en formas de hidratos de carbono, fcilmente digeribles y relativamente bajas en fibra, y proporcionan poca protena. Dado que los primates en el techo del bosque arbreo no cultivan legumbres ni verduras ricas en protenas, en gran parte dependen del acceso eficiente a una gran variedad de frutas y hojas preferidas para conseguir las protenas adecuadas.

El desarrollo de una mejor memoria para la localizacin exacta de los rboles preferidos, las rutas ms cortas entre ellos y un horario para acertar el tiempo ms probable de tener fruta en definitiva favorecera la supervivencia. Sin duda, un cerebro aumentado apoyara tanto estas actividades como la comunicacin en grupo. Actualmente, los monos araña orientales exploran el bosque para encontrar fruta, dividindose en grupos pequeños y cambiables. Su capacidad mental aumentada les ayuda a reconocer los miembros de su propia unidad social y aprender los significados de distintos gritos relacionados con la comida.

Las complejidades inherentes del nicho de la alimentacin vegetal podan haber sido un factor en el aumento de la longevidad de los primates. Ni los simios ni los humanos pueden fiarse de su sentido del sabor y olfato relativamente inadecuados para detectar la toxicidad; en consecuencia requieren varios años de la adolescencia para aprender qu comidas son seguras y nutritivas. Puede ser la razn de que los humanos representan uno de los animales que ms años vive.

La Dra. Milton propone que los astutos homo sapiens estaban ms preparados para resolver los problemas de dieta causados por las condiciones ambientales inconstantes. La expansin del poder cerebral junto con el aumento del tamaño corporal y la disminucin de la mandbula y los dientes, representan una evidencia de la realizacin de una dieta de alta calidad. Sin la dieta de alta calidad, el tamaño corporal aumentado no produce nada ms que un simio de lento movimiento que es sedentario e insociable, como los orangutanes y los gorilas de la actualidad. Las semejanzas dentales entre los fsiles de los homnidos dan credibilidad a la evidencia de una dieta de alta calidad, basada en plantas. El volumen disminuido de la mandbula y de los dientes significa que: o nuestros antepasados coman alimentos poco fibrosos y fciles de masticar, o los procesaban para quitar materia difcil de digerir.

Algunos investigadores han propuesto que la modificacin de las estructuras dentales fuese consecuencia en parte de la especializacin de la caza y la bsqueda de desperdicios. Sin embargo, al examinar, bajo el microscopio electrnico, de huesos cogidos de yacimientos de primeros homnidos demuestra que es probable que nuestros antepasados recogiesen los huesos que ya haban aprovechado otros carnvoros. Mientras que la cantidad de carne consumida por nuestros antepasados sigue en disputa, hay consenso en que la dieta pleistocena consista ante todo en materia vegetal. Aunque se sabe que los chimpancs matan, este comportamiento no es necesariamente diettico sino ritualista y su dieta es por lo menos de un 94% de plantas y frutas.

Los chimpancs salvajes ingieren 100 gramos de fibra cada da, mucho ms que los 10 gramos o menos que el tpico norteamericano ingiere hoy en da. Los estudios de la Dra. Milton han demostrado que el intestino del chimpanc es sorprendentemente parecido al del humano con respecto a la eficacia con la que procesa la fibra. Segn la Dra. Milton, nuestro sistema digestivo no parece ser muy modificado del sistema del antepasado comn de los simios y los humanos, que, sin duda, era un animal en su mayor parte herbvoro.

Aunque no hay ninguna recomendacin autoritaria para la cantidad diaria de fibra, la cantidad baja ingerida diariamente por la mayora de canadienses es mucho menor que la requerida para permanecer sanos. Segn David Popovich, los gorilas cautivos estn muriendo en los zoolgicos de la misma arteriosclerosis que afecta a los pacientes cardacos humanos porque los zoolgicos son ignorantes de la dependencia de los gorilas de la fibra. Dr. David Jenkins, conocido como el padre del “movimiento de la fibra” en Canad y director del Clinical Risk Factor Modification Centre (Centro de la Modificacin de los Factores de Riesgo) en el St. Michael’s Hospital (el Hospital de San Miguel), sigue reforzando la opcin del vegetarianismo como la dieta ptima para los humanos.

http://www.ivu.org/spanish/trans/tva-evolution.html